«El plié» es uno de los primeros ejercicios de baile que se aprenden. Te acompañará en tu día a día pues lo realizarás en cada una de tus clases. Lamentablemente, el alumnado tarda tiempo en asimilar realmente su importancia para la danza.

Foto en el Centro de Danza Sandra Santa Cruz con dos de sus bailarinas como muestra de un plie en el suelo
Aunque el plié evoluciona es un ejercicio que se practica desde la edad de tres años.

¿Qué es un plié?

Su importancia no radica en lo que es, sino en lo que podrás realizar gracias a él.

Es importante que sepas que «no es doblar las rodillas» aunque sea lo que veas a simple vista en la siguiente fotografía de un perfecto «demi-plié» de una de nuestras alumnas de Iniciación.

Montaje fotográfico del Centro de Danza Sandra Santa Cruz con una alumna para explicar cómo se realiza un "plié" correctamente.

Existen dos tipos: «demi-plié» y «grand plié», y en base a cuál nos refiramos deberás controlar y alinear varias partes del cuerpo simultáneamente. Simplificaremos su explicación para no extender el post. A nivel teórico, «demi-plié» es una flexión máxima de rodillas sin levantar los talones del suelo y «grand plié», la flexión máxima de rodillas levantando los talones del suelo.

¿Para qué sirve?

Para sacar partido a este exigente ejercicio tienes que conocer varias respuestas. Primero, saber que tiene dos funciones: facilitarte los giros y ayudarte a que tus saltos queden más tiempo suspendidos en el aire. Segundo, conocer técnicamente cómo se realiza y anatómicamente cómo se trabaja, lo cual es imprescindible para evitarte lesiones. Y por último, tener claros sus objetivos, entre los que se encuentran fomentar la rotación externa y la flexibilización del tendón de Aquiles.

Bailar exige concentración y coordinación, pero este ejercicio ¡es un máster! Entender para qué sirve, cómo se hace, de dónde sale y cuáles son sus objetivos será crucial para obtener resultados. Si no lo dominas tu técnica será mediocre, pues limitará tu altura y potencia de saltos y el control de tus giros.


No olvides que es el responsable de los giros y de los saltos.

En cada clase deberás concentrarte para encontrar «su mejor versión».


¿Su mejor versión?

Este término es porque irá modificándose a medida que perfecciones tu técnica, así como al ganar flexibilidad. Estas dos variables están continuamente en evolución y serán factores determinantes. Tu anatomía y tu cerebro son otra parte muy importante.

Has de saber que, el plié perfecto de ballet no es asequible para todas las personas ya que exige tener ciertas condiciones anatómicas. Buscar algo que no te permite tu cuerpo ¡solo te acarreará lesiones! De ahí que se deba trabajar enfocado a cada persona y en constante evolución acorde a: la edad, las condiciones físicas, y a las posibles patologías de los bailarines, en caso de que las hubiesen.

Por otro lado, el cerebro también realiza un papel fundamental. Tu capacidad de análisis y las percepciones corporales a medida que avanzas te ayudarán a dominarlo en más o menos tiempo.

Te lo mostramos en la siguiente fotografía. Aquí puedes apreciar “diferentes versiones” de un demi plié. ¡No te confundas, los tres son correctos! No se tata de que estén bien o mal realizados, aunque visto desde el punto de vista estético así será. Estas grandes diferencias son debidas a varios factores: el grado de flexibilidad, la falta de control de quienes empiezan a practicar ballet, las limitaciones óseas del alumnado y, en caso de que existiesen, a las patologías anatómicas.

Pero, además, a horas de trabajo para controlarlo.

Tres bailarinas del Centro de Danza Sandra Santa Cruz haciendo un plié en primera posición en la barra.

Realizar el «plié perfecto» además de técnica requiere condiciones físicas.


¿Se pueden hacer a cualquier edad?

¡No! Rotundamente, ¡no, en las cinco posiciones de ballet! Realizar pliés en «en-dehors» exige potenciar cierta musculatura, pero a su vez, flexibilizar otra. Hacer demi-plié en primera posición como el de la fotografía izquierda, sin dominarlo, a la larga, ¡genera lesiones!

Montaje fotográfico del Centro de Danza Sandra Santa Cruz con una comparativa de cómo se realiza un "plié".

El objetivo de esta comparativa es concienciar sobre la cantidad de partes del cuerpo que hay que controlar en este… ¿simple ejercicio? La diferencia con la fotografía de la derecha donde está perfecto, ¡es bien notoria! Insisto en que es necesario individualizarlo, solo así evitarás hacerte daño. Recuerda, tu cuerpo, ¡no tiene repuestos!

Lo cierto es que nadie imagina que sea tan complejo. La falta de conocimientos, sobre todo de anatomía aplicada a la danza, hace que muchos vean el baile como un mero entretenimiento. Es ridículo que no se de la importancia que merece a las clases de los más pequeños ni al profesorado que las imparte, cuando la herramienta de trabajo del baile es ¡su cuerpo!

¿Existe algún protocolo para estudiarlo?

¡Sí! No se debe iniciar su aprendizaje directamente en la barra porque tiene tanta dificultad y complejidad que, al principio, ¡no se puede controlar! Ni siquiera los adultos son capaces de dominarlo al principio, ¡menos aún los menores!

Lo aconsejable es iniciar su estudio en el suelo, ya que, la inexistencia de carga corporal facilita su control y evita que, un mal trabajo, afecte a alguna de las articulaciones. Es más, no se debe iniciar la rotación externa hasta que no se controle perfectamente su ejecución.

Centro de Danza Sandra Santa Cruz. Foto de una niña pequeña haciendo un plie en 1ª posición para pedir que Cuides su anatomía. ESTO ES CONTRAPRODUCENTE A SU EDAD

Colocaciones erróneas como estas o bailar en puntas (por monas que resulten), sin tener la edad y la técnica necesaria ¡es contraproducente!

Esto no quiere decir que los más pequeños no puedan hacer plié, simplemente que no deben hacerlo, por ejemplo, en primera posición, hasta que no tengan como mínimo 8 años.

Nuestro Centro de Danza tiene una metodología propia para que el alumnado menudo disfrute del baile con total garantía, Predanza.

Es misión de padres y de profesores velar por la salud de los más pequeños que buscan divertirse. ¡No se puede jugar con el ballet!

Disfruta del ballet. ¡Bailar es vida!

Los peligros del plié

En breve publicaremos: “Los peligros del ballet.” Te adelantamos que si no dominas este ejercicio puede convertirse en tu peor enemigo, te caerás de los giros, saltarás poco, pero lo pero, te harás daño. Los pliés exigen dominar tu rotación y flexibilidad. A la larga, el mal trabajo del plié puede acarrearte problemas tanto de meniscos como de juanetes. No controlarlo será contraproducente tanto para tus rodillas como para los pies. Factores como éstos son para mí, ¡tópicos aterradores!


Tu plié evolucionará en base a tu flexibilidad y control corporal.


Como adelanto, este link para que descubras en 3D cómo es la articulación de la cadera.