Ya hemos hablado sobre el plié, de cómo se debe realizar y también, que puede ser tu mayor amigo o enemigo. En este artículo nos centramos en los peligros que supone para tu anatomía el plié «mal hecho».

Ejecutar así los pliés no solo repercute negativamente en las rodillas y los pies, sino que también, ¡afecta a tu columna!

Me entristecen muchísimo los casos de nuevo alumnado que llegan al Centro, como el de estas fotografías y la de la cebecera, donde está patente que: ¡ni lo dominan, ni lo entienden! De hecho, tomé estas fotografías para añadirlas a este artículo que estaba a punto de publicar. Lo que me ha dejado atónita es conocer que ambas llevan bailando ¡OCHO AÑOS!

Pero primero, mencionaré el problema de las patologías por repetición antes de hablarte del plié, por la idiosincrasia de este ejercicio.

En este artículo hablaremos de:



Patologías por repetición

Anatómicamente, hay que tener cuidado con todos los ejercicios que sean repetitivos. De ahí que las profesiones, sobre todo, en el mundo del deporte, tengan patologías específicas. Si hablamos de deportistas de élite asociamos rápidamente lesiones de codo a tenistas y gimnastas, así como las de rodillas y tobillos a futbolistas y bailarines. Pero a cada cosa, por su nombre:

En nuestro caso, una lesión común en bailarines profesionales es la «tendinitis», especialmente de tendón de Aquiles, rotuliano y manguito rotador del hombro. La tendinitis es la inflamación de un tendón debido a movimientos repetitivos, o por sobreesfuerzo, pero también, por malas técnicas de baile.

Lesiones comunes en bailarines mucho más serias son las fracturas por estrés o las hernias discales por compresión que provocan cambrès derrier y portés mal realizados (como el que mostramos en esta fotografía de Google). Este bailarín está comprimiendo sus vértebras cervicales y sus lumbares, pero además, está estresando su articulación MTF (metatasofalángica) al realizar este ejercicio de manera incorrecta.

Lo triste es que con una buena técnica se podría evitar las lesiones que le causará…

Foto de un bailarín que ejecuta mal un cambré derrier y se esta haciendo daño en las vértebras lumbrares  y cervicales.

Explicado el por qué tienes que realizar de manera muy controlada todos los ejercicios que sean repetitivos, como es el caso de plié, continuamos.

Para qué sirve el plié

Si bailas, deberías saber que tiene dos funciones: facilitarte los giros y ayudarte a que tus saltos queden más tiempo suspendidos en el aire.

Para poder sacar partido a este exigente ejercicio tienes que conocer antes varias respuestas. En primer lugar, cómo se realiza y de dónde sale, lo cual es imprescindible para evitar lesiones.

Montaje fotográfico del Centro de Danza Sandra Santa Cruz con una alumna para explicar cómo se realiza un "plié".

Y en segundo lugar, que para realizar un «plié perfecto» como el que muestra nuestra alumna, además de controlar la técnica, necesitarás tener ciertas condiciones físicas que te permitan hacer un buen en dehors. Aquí es donde se convierte ¡en tu mayor enemigo! Quienes desconocen esto, fuerzan sus articulaciones hasta lesionarlas buscando algo que es imposible.


A nivel anatómico, ¡todo el mundo no será capaz de hacer este plié!


Por último, tener claro sus objetivos: fomentar la rotación externa y la flexibilización del tendón de Aquiles. No levantes el talón del suelo en los demi pliés para bajar más, porque simplemente, ¡no lo estarás trabajando!

Tener conocimientos de anatomía es tu mayor aliado para diferenciar lo que técnicamente está bien o mal al bailar. Cuando antes empieces a estudiarla, mejor. Nosotros la enseñamos desde el comienzo, incluso en edades tempranas.

Los peligros del plié

El mayor peligro es que al ser quien impulsa los saltos y los giros se realizan continuamente todas las clases de baile. Puedes pensar que hacer 30 pliés por clase podría generarte un problema… Para tu información, en una clase de ballet, tan solo en el ejercicio del grand plié se realizan como mínimo SEIS demi pliés por posición y se trabajan como mínimo CUATRO posiciones: primera, segunda, cuarta y quinta…

En segundo lugar, cambia constantemente ya que irá variando al ganar flexibilidad y la potencia. Dependerá siempre de tus condiciones físicas y anatómicas. No tendrás el mismo plié a principio de curso que al final, o si te incorporas tras una lesión. Tómame tiempo y escucha a tu anatomía.

De ahí que pueda convertirse en tu peor enemigo si no lo dominas, pues será contraproducente para las rodillas y los pies. A la larga, el mal trabajo de este ejercicio puede acarrearte problemas tanto de meniscos como de juanetes.

Foto del Centro de Danza Sandra Santa Cruz para explicar los peligros del plié.

Si tus pliés son de la manera que muestran estas dos fotografías de Google, te advertimos que tienes una alta probabilidad de lesionarte. Ten cuidado, muchas de las patologías llegarán a medio o largo plazo.

Los peligros del plié que puedes evitar

Hay dos factores del plié que son muy importantes contemplar: uno, realizarlo adecuado a tu edad y dos, con la técnica que cada uno requiere.

Lo cierto es que, a priori, nadie imagina que sean tan complejos. Quienes carecen de titulación de ballet no sabren que hay que dosificar su aprendizaje, puesto que supone un problema para la salud hacerlos mal.

Que quede claro que:


  • Para evitar lesiones, existe una edad mínima para realizarlos en rotación externa en la barra: 9 años.
  • El grand plié en cuarta está totalmente prohibido para estudiantes que se inicien y no se aconseja que lo realicen quienes no lo controlen, por ser el que ocasiona más problemas de meniscos.

Seguro que has descubierto muchas cosas respecto al baile que desconocías y que te harán reflexionar sobre la importancia de su ejecución. No queremos asustarte, sino que seas consciente de la necesidad de trabajar correctamente.

Idiosincrasia de los bailarines

Debido a la exigencia física del baile profesional nos exponemos a un alto riesgo de lesiones musculoesqueléticas. Es importante que no solo los bailarines profesionales tengan un entrenamiento adecuado con ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad, y que descansen lo suficiente para prevenir lesiones. Aunque es lógico que en su caso, tienen mayor porbabilidad de lesionarse. Por ese motivo, muchos tienen visitas rutinarias a los fisioterapeutas pautadas en sus contratos.

Es fundamental tener una buena técnica de baile que te proteja, pero además, recibir atención médica y rehabilitación especializada si sufres alguna lesión. Así se garantizará una recuperación completa y poder regresar a la actividad física lo antes posible como el caso de una de las bailarinas más famosas del mundo, Misty Copeland.

El caso de Misty Copeland

Es la única bailarina principal afroamericana del American Ballet Theatre en sus 75 años de historia. Conoce mejor a esta increíble bailarina que rompió moldes a través de este documental.

En 2012 mientras ensayaba para «El lago de los cisnes» sufrió una rotura del tendón de Aquiles. Se sometió a una cirugía y rehabilitación extensas y pudo regresar al escenario en menos de un año. Un aliado fundamental en la rehabilitación de Copeland fue el trabajo que realizó en la piscina, que se convirtió en una gran aliada. El agua proporcionaba un entorno de bajo impacto para apoyar el tendón en recuperación, permitiendo realizar ejercicios de rango de movimiento, fortalecimiento y propiocepción de manera segura y efectiva.

Trabajo correctivo a través del ballet

Acabamos este artículo mostrando la otra cara de la moneda. El beneficio que puede aportarte el baile cuando está bien realizado. Y como verás a continuación, hablamos con total conocimiento de causa, lo demostramos con nuestro trabajo correctivo.

El trabajo correctivo que realiza nuestra directora en el Centro, es una de nuestras mayores diferenciaciones.

Te adelantamos que en el curso 2024/2025 pondremos una clase específica de reeducción a través del ballet debido a la cantidad de alumnado que lo necesita, así como a la demanda de los padres al ver nuestros resultados.


Encontrarás más información de estas características en la categoría de Anatomía.