Ubicado en la Avda. de Escaleritas 56, el Centro de Danza Sandra Santa Cruz se inaugura en mayo de 1989 y es el primer centro privado de baile que se abre en Gran Canaria de la mano de un profesor titulado en danza y con instalaciones específicas para su práctica.

Con una sala de baile de 110 m2, totalmente acondicionada para la danza, (piso de madera con elastómeros para conseguir una cámara de aire para evitar lesiones, espejos de primera calidad que no distorsionan la imagen, barras de madera que aportan la mayor calidez al tacto, luminaria con efecto día para evitar dolores de cabeza, y además regulable, equipo de sonido profesional, así como micro craneal para impartir las clases de baile moderno y salón); posee dos extintores. El Centro tiene vestuarios, baños y duchas tanto para chicas como para chicos, un almacén para el material didáctico utilizado en sus clases de Predanza y Slim Ballet y posee salida de emergencia. Ofrece una acogedora recepción y cuenta con todos los permisos oportunos para el desarrollo de su labor.

Sonorización e iluminación

En el apartado técnico, la sala cuenta con equipo de sonido profesional AC de 200 watios RMS, altavoces amplificados por separado y colocados en altura dejando el espacio diáfano. Cuenta con dos micros craneales para impartir las clases de baile moderno y de salón. El soporte audiovisual está totalmente informatizado, factor que agiliza la velocidad de las clases rentabilizando el tiempo de las mismas.

Doce cajas de luminaria fluorescente, Mazdafluor mod. Symphony solara 930, luz que proporciona un de efecto día, que evita dolores de cabeza. Posee control bizona, que permite en la sala un trabajo independiente si se requiere, así como un potenciómetro que utilizamos en las clases de predanza y stretching, proporcionando relajación al finalizar la clase.

Date un paseo por nuestra escuela...

Diseñada por el interiorista Marcos Crespo, ofrece un ambiente cálido y seductor que incita a relajarte. Es bastante acogedora, a pesar de que actualmente no cuente con los bancos para atenderles como merecen, y, de que nos veamos limitados a un aforo máximo de 3 personas.

Es el punto de anclaje de nuestro trabajo. En ella contamos parte de la historia del Centro, para que quienes no nos conozcan, puedan hacerlo a través de lo que ilustran nuestras paredes.

Muchos se sorprenden de la calidad del material expuesto, sobre todo, porque encuentran niños y no hay fotografías ni cartelería de grandes bailarines, ni de otras compañías. Tan solo encontrarán las de nuestro alumnado y las de la compañía de la escuela, en definitiva, del trabajo que realizamos y el que nos representa.

Nuestra misión, es transmitir al alumnado la esencia de la danza y esto conlleva de un trabajo escénico en el teatro. Consideramos, que, para ellos supone un incentivo muy importante, así como un aumento de su autoestima al ver una de sus fotografías expuesta en la escuela al lado de alguna de nuestra Compañía. Esto hace que se sientan bailarines y protagonistas del Centro. Quién sabe… ¡quizás algún día encontrarás una tuya en nuestra recepción!

No lo dudes, ¡vive la danza! ¡Baila!

Sala de baile del Centro de Danza Sandra Santa Cruz de la Avda.de Escaleritas 56 adaptada con las medidas frente a la Covi-19.

Nuestra sala ofrece total garantía de enseñanza y seguridad. Posee doble acceso, lo que nos permite evitar el contacto del alumnado en los cambios de clases. Totalmente acondicionada para el aprendizaje de la danza, consta de 110 m2 insonorizados, con piso de madera y cámara de aire adaptada a danza para evitar lesiones, que ayuda a amortiguar los impactos en las articulaciones. Posee doble barra de madera a diferentes alturas para niños y adultos, así como de 40 m2 de espejos no distorsionantes. Cuenta con dos salidas de emergencia, además de dos extintores debidamente señalizados.

¿Conoces los requisitos de un aula de danza? Actualmente, además cumplimos con todos los requisitos del Protocolo frente al COVID-19.

Muchos desconocen que las SALAS DE DANZA han de cumplir con unos requisitos técnicos y también ambientales.

Los requisitos técnicos son: el piso, los espejos y las barras.

El piso

Su importancia no radica tanto en su necesidad para bailar, como en el peligro que supone para el sistema-musculoesquelético hacerlo en un suelo inapropiado. Al igual que cada deporte exige unas condiciones específicas para poder ser realizado, el bailarín necesita un suelo que no sea nocivo para su salud.

El piso del Centro es de madera (de bitacola), no sólo por la calidez que nos aporta la madera durante los ejercicios de suelo, sino por la amortiguación que puede ofrecernos. ¡No confundirlo con las tarimas flotantes usadas en casas o comercios, cuya misión es evitar la condensación de humedad y reducir el ruido!

Lo más importante son nuestros elastómeros, que se esconden perfectamente colocados bajo unos rastreles de madera. Nuestra sala cuenta en concreto con 990 elástomeros. Descubrimos en la fotografía cómo se hizo la instalación de rastreles y elastómeros para crear la cámara de aire del piso de nuestra sala. Esta es la única garantía para prevenir lesiones, pues amortiguará el impacto en la recepción de los saltos y el trabajo de puntas.

Éstos tienen flexibilidad y retornan a su posición original una vez deja de aplicarse presión sobre ellos. Hay que tener en cuenta que para que el suelo absorba el impacto correctamente por todo el recinto, es muy relevante, la cantidad y la colocación de elastómeros por metro cuadrado.

Foto de los elastómeros del Centro de Danza Sandra Santa Cruz para enseñar la colocación y ubicación en el aula. Su dimensión y distribución son dos factores que afectan en el aprendizaje del baile y que evitan lesiones durante su práctica

Agradezco a la directora del Conservatorio Superior de Danza de Madrid “María de Ávila”, Dña. Virginia Valero, su inestimable ayuda por la aportación de sus conocimientos para el montaje del piso de la escuela. Descubre los requisitos sobre el piso.

Los espejos

Su dimensión y ubicación en el aula de danza son determinantes para el aprendizaje. Nuestros espejos tienen dos metros de altura y ocupan el lado más largo de la sala, distribuidos frontalmente con un total de 40 m2 de dimensión. Esto permite que se vean sin dificultad y que se respete la distancia idónea entre bailarines, evitando aglomeraciones ante los espejos para verse.

Nuestro Centro cuenta con lunas de primera calidad por ser las únicas que no provocan distorsión y proporcionan tanto una imagen correcta del trabajo como de su percepción corporal. Es tan evidente su calidad, que se puede apreciar incluso fotografías que se encuentran en otras paredes.

Se ha puesto especial interés en su fijación debido a su gran dimensión y a que trabajamos con niños pequeños. Los espejos se han pegado a un panel de madera clavado a la pared, evitando el peligro de que se puedan caer al no estar bien sujetos, y se han reforzado con un marco superior de madera y un zócalo inferior con doble altura. Si alguno se rompiese, se cambiará lo antes posible, por el peligro que supone una luna rota en una escuela. Descubre los requisitos de los espejos.

Otro factor considerado súper importante en el Centro es su pulcritud; si no puedes apreciar cómo bailas porque están sucios, ¡de poco sirven!

Las barras

El Centro cuenta con doble barra con fijación a la pared y distribuidas en tres de sus paredes para dar sensación de barra única larga al estar unidas entre sí. Y son de madera por su calidez al tacto.

La altura de las barras respecto al suelo define la altura a la que se quedan colocados los hombros de los bailarines, que siempre ha de ser hacia abajo, apoyados en los omóplatos. Las nuestras están a 1,5 m. para los mayores y a 90 cm. para los peques.

La altura apropiada facilita el aprendizaje, ayuda a tu postura corporal y fomenta la seguridad en los movimientos. Evita una mala alineación de los hombros así como la inclinación del torso para poder sujetarse a la barra, o a sillas como hacen algunos, evitando partir de una posición errónea del cuerpo al empezar a bailar. Requisitos sobre las barras.

Foto de las barras de la sala del Centro de Danza Sandra Santa Cruz donde el alumnado de Predanza I aprende

Muchos desconocen que las aulas de danza han de cumplir con unos requisitos técnicos y también ambientales.

Los requisitos ambientales son: la música, la intimidad, el orden, la limpieza, la luminosidad y, en nuestro centro, también el ruido.

Partitura de la obertura de

La música

Música y danza están ligadas desde las cavernas. Hace más de 10.000 años que se toca y se baila simultáneamente. Ambas disciplinas son un medio de transporte tanto para el desarrollo de la sensibilidad como la creatividad y sus funciones terapéuticas bien conocidas por el hombre. El desarrollo del ballet tal como lo conocemos nace en el renacimiento, cuando la monarquía utiliza la danza para sus festejos.

Hace años se pensaba que la existencia de la danza estaba sujeta a la de la música, actualmente sabemos que no es cierto. Pero sin duda, su mayor esplendor es cuando se combina con la música.

Los profesores de danza necesitamos tener conocimientos de música para estructurar las clases, marcar el ritmo de los ejercicios y montar las coreografías, el profesor tiene que controlarlo. También puede ser conveniente trabajar sin ella durante las clases.

Para que exista fluidez en el baile y en las clases, es necesario que la coreografía esté estructurada con la música. No se trata de contar 8 tiempos sin tener en cuenta el compás que se esté escuchando.

Se utiliza música rítmica y con acento marcado para battement jeté, tendú, grand battement y los saltos entre otros y menos acentuada y más ligada en pliés, fondú, rond de jambe, developpés, etc. Sin duda, se aprecia rápidamente cuando un profesor y un coreógrafo saben solfeo y como no, ¡se disfrutan! Más información en nuestro post.

La intimidad

Sin lugar a dudas, el bien más preciado que puede ofrecer un aula de danza para personas introvertidas es, la intimidad de la sala.

Si bien es verdad que los bailarines actúan buscando la aprobación del público, lo hacen sobre un escenario defendiendo un papel. Por ello, no debería sorprender cuando los artistas reconocen su miedo escénico.

Hay personas que no entienden porqué no se pueden ver las clases de los niños y bajo el desconocimiento, las comparan con deportes como natación o fútbol donde ven entrenamientos. Aclaro que ninguna de ellas enseña ni exige que desnudes tu alma. No exteriorizamos igual los sentimientos, pero en la intimidad, ¡todos se desinhiben más!

Los niños suelen responder mucho mejor cuando no se sienten observados. Una mención especial es que en algunos casos, familiares y conocidos súper protegen a los pequeños evitándo su desarrollo. La danza ayuda a exteriorizar sentimientos, a comunicarte gestualmente con los demás y a vencer la timidez. Más información en nuestro post.

El orden

Los requisitos ambientales del aula de danza unifican orden y limpieza. Considero que merecen mención específica pues un centro puede estar limpio y desordenado así como sucio y ordenado.

El desorden en la sala resta concentración para bailar y es incómodo en los vestuarios. Cuando todo está en su sitio se optimizan las clases al evitar distracciones. Independientemente de las personalidades, el orden es una necesidad valorada a la hora de actuar.

Al desconocer la realidad en los teatros se resta importancia pensando en “manías”. La gran mayoría de los camerinos son espacios reducidos que compartirás. Es crucial aprender esta lección para gozar de buena convivencia, incluso aunque exista buena relación con los compañeros.

Sólo las grandes compañías cuentan con personal en camerinos para ayudar en los cambios. Muchas escuelas implican a las madres. Quien está en backstage se pierde el espectáculo y a los niños les ilusiona que sus padres les vean. Aunque sea más laborioso, considero más factible educar a los pequeños a ser autosuficientes, lo cual beneficia también en su desarrollo personal.

Soy muy ordenada y eso se aprecia en nuestro Centro. Enseño desde Predanza cómo colocar el vestuario y aunque les cueste creerlo, está colocado por Predanza II. Les aseguro que me siento muy orgullosa, no ha sido fácil, hemos conocido también el desorden total y absoluto. Más información en nuestro post.

La limpieza

El orden y la limpieza son cruciales cada día, pero en espacios donde fundamentalmente los niños utilizan el suelo, entonces, ¡todavía hay que hacer mayor hincapié en ella! En una escuela es fundamental la higiene en todas sus instalaciones, aunque no cabe la menor duda de que: baños, espejos y piso deben estar siempre impolutos.

No te puedes corregir bien si cuando te miras al espejo está lleno de huellas de manos, siluetas de espaldas pegadas o el vaho del sudor, es más, ¡distraen! Respecto al suelo, es cuestión de higine; en cada clase nos acostamos para calentar y para estirar. Por otro lado, gran parte del trabajo de Predanza, se desarrolla básicamente en el suelo y los niños se llevan las manos a los ojos y a la boca constantemente, de ahí que sea crucial su extrema limpieza.

Sala de baile del Centro de Danza Sandra Santa Cruz de la Avda.de Escaleritas 56 adaptada con las medidas frente a la Covi-19.

Por este motivo en el Centro se toman las clases de moderno y de salón con zapatos específicos de baile: sneaker, jazz, etc. y los profesores damos ejemplo. Es antihigiénico utilizar playeras de andar por la calle simultáneamente para bailar. Más información en nuestro post.

La luminosidad

La importancia de la luz en el ser humano, tanto desde el punto de vista físico como psicológico, es bien conocida. Entonces, ¿cómo no va a ser relevante en una disciplina artística que busca crear belleza con el propio cuerpo? Los bailarines necesitan verse para poder juzgar si su línea o su técnica son correctas.

Lo ideal es tener grandes ventanales que sirvan también para ventilar. En su defecto, las salas no deben ser sombrías y estar bien iluminadas. Afortunadamente, hay muchos materiales en el mercado que permiten generar el ambiente adecuado y evitan el dolor de cabeza. Al combinar luz fría con cálida, conseguimos aproximarnos a la luz solar.

Por experiencia, aunque no sea usual en clases de danza, recomiendo un dimmer, regulará la intensidad de luz que permite diferentes clímax. En clases de stretching y de relajación es reconfortante tener menos luz al no poder apagarla porque no se podría corregir. Son útiles también con los más pequeños, al ofrecer muchas posibilidades para las clases de Predanza. Más información en nuestro post.

El ruido

Incluyo dentro de los requisitos ambientales el ruido, por considerarlo fundamental. A nadie se le ocurriría estudiar en mitad de la calle o hablar en una biblioteca. Las mismas condiciones se necesitan en una clase de danza para sacarle partido, ¡es crucial que exista silencio!

La danza requiere de memoria sensorial y velocidad de reacción. El bailarín tiene que concentrarse al máximo, aspecto que es favorecido en la ausencia de ruido. No sólo afecta el ruido de la clase, también el trasiego de quienes se encuentren en el Centro durante las mismas. Las risas, las voces altas, el llanto de un bebé, incluso el tráfico si las escuelas están a pie de calle… el ruido fuera del aula también distrae.

Para bailar es necesario pensar simultáneamente en varias cosas y prestar mucha atención a las reacciones que nos ofrece nuestro cuerpo a velocidad milimétrica para controlar los ejercicios.

Concedo la misma importancia a todas las edades. No comparto que den por sentado que, por tratarse de niños de corta edad no se pueda trabajar en silencio. Es más, por experiencia, sé que les impresiona más un susurro, pues están más acostumbrados a que les eleven la voz.

En uno de nuestros espectáculos, Con mis mejores deseos, una alergia me dejó sin voz en uno de los ensayos y aunque cueste creerlo, trabajé sin ningún tipo de problema con alumnado de Predanza. ¡Realmente fue increíble! Más información en nuestro post.

El Centro tiene dos vestuarios, ambos, acondicionados con baños independientes así como duchas de presión y termo que regula la temperatura del agua, según exige la normativa vigente para los centros deportivos.

En nuestros vestuarios se aprecia a simple vista que para nosotros, algunos de los requisitos ambientales del aula de danza, también son extrapolables al resto de instalaciones. Nos referimos concretamente tanto a la limpieza como al orden, que en el Centro son fundamentales, sobre todo, por el hecho de trabajar con pequeños de tan corta edad.

Aunque cueste creerlo, éste es el vestuario de una clase de Predanza I, alumnos de 3 a 5 años, ordenado por ellos mismos. La imagen habla por sí sola.

Uno de nuestros objetivos es enseñar a nuestro alumnado a crecer no sólo como bailarines, sino también como personas. Por ello, desde muy pequeños fomentamos que sean independientes y autosuficientes.

También es cierto, que nos hemos preocupado de incentivarles mostrándoles el backstage de las actuaciones. Hemos querido reflejar el paso previo de nuestros bailarines antes de un espectáculo, con las vivencias de algunos de los miembros de la compañía. Así que desde que entran al baño del vestuario se encuentran con un espejo muy especial que toman como referencia y en el que sabemos, ¡a todos les gustaría verse retratados! ¡Éste!

La constitución de la escuela ha pasado por todos los trámites necesarios para su funcionamiento, tanto administrativos como fiscales. Las licencias de apertura con respecto a las artes escénicas, están sujetas y reglamentadas por actividades denominadas clasificadas, entendiéndose por tales, las definidas en el art. 2.1 de la Ley 1/98, de 8 de enero. El Centro de Danza Sandra Santa Cruz, dispone de  licencia urbanística otorgada por el Ilmo. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, ratificada en 2004 por la inspección técnica derivada de la ampliación y reestructuración del local.

El primer contacto de nuestras instalaciones se observa en la fachada del edificio. Con una original propuesta para mostrar nuestro trabajo fuera del Centro, del diseñador gráfico Gustavo Martín, queremos dar la bienvenida a todos y ofrecer a los transeúntes además, la posibilidad de interactuar con el mundo de la danza. ¿Te atreves?

De ahí les invitamos a pasar a nuestra recepción para conocernos un poco mejor.

Antes, queremos mostrarles una garantía de profesionalidad y seriedad enseñándoles el mayor tesoro que deberíamos tener todas las escuelas; un piso idóneo y acondicionado para bailar.

Para ello, nos remitimos al montaje de nuestro suelo, con la colocación de los elastómeros para crear una buena cámara de aire. Esto es fundamental, pues son los que absorberán los impactos en los saltos, evitando así que sufran tus articulaciones.

Como se puede observar a simple vista, no tiene nada que ver con las tarimas flotantes que muchos tienen en su casa y utilizan para bailar o los tapices que colocan sobre un piso rígido.