Me fascina que cada vez más, quienes llaman al Centro me pregunten cosas específicas sobre mi profesión. Hace años, nadie se informaba sobre la titulación del profesorado ni le preocupaban las instalaciones dónde iba a tomar clases. ¡Era impensable!

Sin duda nuestro blog ha contribuido a este desarrollo, de ahí que nos sintamos felices. Desde 2011 Muchomasquedanza trabaja seriamente para informar sobre las necesidades específicas de la danza y se ha involucrado en responder a los porqués de nuestros requisitos.

Poco a poco, el gran desconocimiento de la sociedad Canaria sobre el mundo de la danza empieza a disiparse y cada vez, se demanda más información sobre los beneficios o perjuicios (en casos de mala praxis) que pueda aportarles la danza, ¡lo cual me satisface enormemente!

«Muchomasquedanza, para ver más allá, obtener respuestas y descubrir sus porqués».

A lo largo de estos años, Muchomasquedanza se ha convertido en un referente para otras escuelas. Siempre es un honor que te imiten, eso significa que estás realizando un buen trabajo.

Esperamos que cada vez seamos más los que luchemos por el Conservatorio de Danza en Canarias, pues sin duda, beneficiará a los alumnos que buscan en la danza una salida profesional, como nuestra alumna Olga Ortega, actualmente solista en Sueño de Toledo, que ha tenido que emigrar para sacar su titulación.

Igual que hace 31 años solo existía Pre-Ballet hasta que implantamos Predanza en el Centro (basada en el desarrollo psicomotriz, desde el punto de vista lúdico), o al comprobar que publicar nuestra programación en internet ha servido para orientar a muchos otros, nos encantaría ser guía para que nuestros valores sean parte de la enseñanza y se fomente el desarrollo integral del alumnado.

Aunque se vea como simple entretenimiento o lo que es peor, se tome como salida laboral cuando lamentablemente, se carece de formación, ¡cuidado, que bailar no es ningún un juego!

Realmente nos haría muy felices, que los profesores al igual que nosotros, se preocupasen por una continua formación. La danza está en constante evolución. Quienes nos la tomamos muy en serio nos aterra el intrusismo profesional, sobre todo, porque nuestra herramienta de trabajo para bien o para mal ¡es el propio cuerpo!