Durante mi trayectoria docente he recibido muchísimas llamadas telefónicas y correos pidiendo información sobre diferentes disciplinas como ballet, moderno, claqué, bailes de salón o danzas urbanas para niños pequeños. Quiero aclarar que no deberían dejarse llevar por las modas, ni siquiera por los gustos, ya que es totalmente contraproducente trabajar cierto tipo de actividades físicas en unos cuerpos que se encuentran en pleno desarrollo óseo.

Como sabemos, los niños son capaces de copiar rápidamente los patrones que ven, y esto, en el caso de la danza puede ser un gran inconveniente. Ningún adolescente hará un ejercicio que le esté haciendo daño. Un adulto incluso, será capaz de oponerse, pero con  niños pequeños la cosa en bien diferente. Al carecer de madurez, son muy fáciles de convencer aunque se estén haciendo daño, lo cual sumado a que instintivamente van a imitar lo que están observando, supone para ellos un grave problema. Ahí radica la necesidad de la preparación de los profesores.

Respaldada por mi experiencia y para poder ofrecer una disciplina segura he creado un método propio de Predanza para nuestro Centro, que contiene una serie de juegos pedagógicos mediante los cuales de una manera lúdica, aprenderán a bailar sin ser conscientes. La Predanza no tiene como objetivo el baile en sí mismo, es una clase donde independientemente del estado físico, todos tienen cabida, incluso niños con problemas anatómicos, con o sin sentido del ritmo, que les guste o no bailar. Todos podrán beneficiarse de esta clase porque su finalidad es la psicomotricidad de los más pequeños, independientemente de que a posteriori quieran dedicarse o no a la danza. Sandra Santa Cruz ha creado para los más pequeños una serie de juegos pensados para aprender conceptos corporales necesarios para su desarrollo y control corporal. De fácil asimilación y nombres divertidos para ser recordados, destacamos entre muchos otros:

  • “La cuchara del helado”
  • “Una detrás de otra”
  • “La canasta”
  • “Los puzzles de colores”
  • “La figurita bailarina”
  • ”El ascensor”
  • “La pelota caliente»

A continuación mostramos un juego desarrollado para fortalecer los pies y por lo tanto beneficioso también para problemas relacionados con los pies planos y valgos: “El lanzamiento de zapatillas”. A través de éste iniciamos el aprendizaje del «tendú».

En el Centro tenemos dos niveles de Predanza. Para edades comprendidas entre los 3 y 5 años, impartimos Predanza I que están ideadas para que los más pequeños puedan acudir con total garantía a la escuela. Además del trabajo psicomotriz, aprenden valores como el trabajo en equipo o el respeto a los demás y potencian una serie de factores como la musicalidad y la coordinación. Para edades comprendidas entre los 6 y 8 años, impartimos Predanza II donde afianzándonos en el trabajo de Predanza I hacemos un puente hacia el preparatorio de clásico.

Estas clases requieren mayor energía por parte del profesor, controlar la actividad constante de los peques sin caer en el tópico de imponerles disciplina a base de elevar la voz, implica experiencia, formación y por supuesto a parte de que te gusten, mucho amor hacia los niños. Desde el punto de vista educativo, el aprendizaje de las normas es fundamental en el desarrollo de los niños, por ello, el profesor debe ser el primero en dar ejemplo y cumplirlas. Para obtener los beneficios deseados, se busca la complicidad de los padres en base a directrices comunes que ayuden al desarrollo de los menores.

Muchos de nuestros juegos se realizan en el piso, donde se trabaja sin ningún tipo de carga, ni siquiera la del propio cuerpo. De ahí, que por higiene, una de las normas de nuestro Centro sea no pisar la sala con los zapatos de la calle. Debido a su importancia y gran desconocimiento recomendamos leer el link del piso.

Si te animas a venir a nuestro Centro descubrirás que nuestra Sala de baile «es mágica y reconoce a bailarines». Carece de interruptores y sólo se enciende cuando todos los alumnos están «correctamente colocados y preparados para bailar, como verdaderos bailarines…»