Las barras de danza componen el último apartado de los requisitos técnicos del aula de danza, aunque no por ello sean de menor importancia. Las barras son realmente quienes transmiten el primer contacto físico con la danza. Aunque se sabe que cuando un estudiante de danza entra por primera vez a una clase se impresiona por la dimensión de la misma y la cantidad de espejos. Las barras están directamente relacionadas con:

  • la dimensión del aula
  • el número de bailarines que haya en clase
  • la edad del alumnado

La mayoría tienen un diámetro de 50 mm. y miden 1,5 m. de largo aproximadamente. Normalmente se unen varias barras cubriendo toda una pared, escondiendo las juntas dentro de unas abrazaderas, dando la sensación de una única barra larga. En las escuelas de danza encontramos barras de diferentes materiales: madera, pvc o hierro. Aunque esto no es un factor relevante para el aprendizaje, debido a su calidez al tacto, lo ideal es que sean de madera. Al principio, los bailarines carecen del control muscular necesario para ejecutar los movimientos anclándose en su propio cuerpo, por lo que la barra supone un gran apoyo para ellos.

Se colocan indistintamente sujetándolas en la pared o en el piso, lo importante es que estén inmóviles para poder trabajar.

Tipos de barras

Existen dos tipos de barras de danza: las fijas y las móviles o portátiles. Como su nombre indica, las primeras son aquellas que no se pueden mover. Se colocan indistintamente sujetándolas en la pared o en el piso, lo importante es que estén inmóviles para poder trabajar. Su buena fijación depende también del tipo que anclaje que se utilice.

barra de danza fija

Las barras portátiles por el contrario ofrecen más versatilidad. Se sostienen en unas patas que en algunos casos son de base corta, por lo que presentan menor estabilidad que las fijas. La función primaria de las barras portátiles era aumentar el número de alumnado, aunque el hecho de poder transportarlas hacen que ofrezcan otras alternativas. Algunos profesores se decantan por ellas para que el alumno no se acostumbre a la fiabilidad que transmite la barra fija.  Personalmente, considero buena esta opción con alumnos que tienen control sobre su colocación. En mi experiencia, la inestabilidad de las barras portátiles en niñas/os que están iniciándose les descoloca aún más que el trabajo directamente en el centro, pues si los alumnos carecen de apoyo, se ven obligados a elevarse y sentir el trabajo de la espalda y los abdominales.

Barra de danza portátil

Altura de barras

Es crucial que el aula de danza tenga dos barras de danza a diferentes alturas, una para los mayores y otra para los pequeños. Esto viene a definir la altura a la que se quedarán colocados los hombros de los bailarines, que siempre han de ser hacia abajo, apoyados en los omóplatos. Una altura inapropiada tanto por exceso como por defecto de las barras, acarreará tanto la descolocación del nivel de los hombros como la inclinación del torso para poder sujetarse a la barra, con lo cual antes de empezar a bailar ya se partirá de una posición errónea del cuerpo. La altura de las barras respecto al suelo será de 1,10 m. para los mayores y de 90 cm. para los pequeños. Más información en instalaciones.

Para fomentar el contacto con el mundo de la danza ubicamos una de ellas en la fachada del Centro. Puedes conocer nuestro Centro a través de nuestra historia.

El próximo post hablaremos del primero requisito ambiental: La música.

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